8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora: Lucha por tus derechos

06-03-2012 por Elena Loaisa

Área de la Mujer de Izquierda Unida

En este 8 de Marzo tenemos desgraciadamente que seguir hablando de una gran crisis económica que se ceba especialmente en mujeres y jóvenes.

El riesgo más temible para las mujeres, además de su no incorporación al mercado laboral, es el consiguiente retorno forzoso a las labores domésticas y de cuidados familiares. La consecuencia de esta situación será una involución sin precedentes hacia los viejos roles patriarcales.

 Así pues, en la situación actual de plena expansión del poder de los mercados, la economía está ocupando la mayor preocupación de la ciudadanía y su consecuencia más inmediata, el desempleo, su mayor temor. Para los gobiernos amigos y, por lo tanto, cómplices de este sistema económico especulador y mercader, la creciente desigualdad entre hombres y mujeres ha pasado a un segundo plano, si es que alguna vez ha ocupado otro.

Las medidas de ajustes en las estructuras administrativas y los recortes en gasto social e inversión, llevados a cabo por los gobiernos centrales y regionales, en este caso el de Castilla-La Mancha, están debilitando a pasos agigantados las políticas públicas de igualdad y poniendo en peligro los insuficientes avances conseguidos en los diferentes ámbitos. A la situación de impagos en un montante total de 13 millones de euros de diferentes convenios, se suma ahora el anuncio del Gobierno regional de recortar alrededor de un 40% el presupuesto dedicado al Instituto del Mujer, del que dependen convenios, programas y centros de trabajo. El ahorro que se pretende es de algo menos de 10 millones de euros. El mínimo ahorro que supone recortar en el Instito de la Mujer y servicios como los centros de la mujer, son insignificantes si lo comparamos con la importancia social de la asistencia desarrollada y el impacto de género que tendrán las medidas. Así pues, desde Izquierda Unida denunciamos el retroceso que suponen estos recortes y apoyamos las iniciativas de movilización que encabezan los grupos de mujeres y las personas afectadas.

 

El impacto de género de los recortes en empleo público, gasto social e inversión que inciden directamente en las prestaciones sociales (como la Ley de Dependencia), sanitarias, educativas, las pensiones, la anulación de la ampliación del permiso de paternidad legislada, y una reforma laboral que ha facilitado el despido, la precariedad e incide de forma especialmente negativa en las condiciones sociales y laborales de las mujeres, hacen de los recortes anunciados por los Gobiernos regional y estatal una medida sin justificación posible.

 Es necesario seguir trabajando por el avance y la consolidación de las políticas de igualdad en todos los ámbitos de la sociedad  por la integración de la transversalidad de género en las políticas públicas y estructuras administrativas.
 
Además, las retrógradas reformas del sistema de pensiones, están marcadas por el sexismo más alarmante. Éstas, además de desfavorecer a los sectores ya de por sí más vilipendiados por el extinción del precario “estado de bienestar”, traerá consigo aún mayor número de mujeres mayores en la absoluta pobreza.
 
Aún no se han creado las condiciones efectivas para la integración total de las mujeres en el mercado laboral con plenos derechos, tanto salariales como profesionales, por lo que la realidad es que nunca llegarán a poder acumular los años de cotización necesarios para su jubilación plena, ya que los contratos a tiempo parcial y precarios son ocupados

casi exclusivamente por las mujeres. Así, en el tercer trimestre de 2011 se reflejó cómo del casi medio millón de las personas que trabajan a jornada parcial, nada menos que el 96% eran mujeres.

 La conciliación entre la vida laboral y familiar, de momento es, igualmente, una expectativa. Los hombres siguen sin compartir equitativamente las cargas familiares y las tareas domésticas. Porque para que esto ocurra, no es sólo necesario leyes que lo regulen, sino también, y mucho más importante, crear una conciencia social de igualdad que transforme la cultura patriarcal y sexista que aún existe.
 
Pero el ataque a los derechos de la mujer no solo se percibe en el desmantelamiento de los centros de acogida para mujeres y el cierre del Instituto de la Mujer en distintas comunidades, sino también en el anuncio de la reforma de la ley del aborto, con la que pasaremos de estar en la línea legislativa del resto de países de la UE con una ley de plazos, a una línea totalmente regresiva con la vuelta a la despenalización de determinados supuestos en lo que supone un paso atrás de 25 años.
 
La reforma de la ley del aborto planteada por el Gobierno estatal implica un retroceso en los derechos de la mujer e incrementará el número de abortos clandestinos, y además no responde a una necesidad social sino a una transposición a la ley de una moral católica que pretende anteponer como castigo el derecho del no nato sobre el de una ciudadana de pleno derecho.

 En España, la responsabilidad penal, la mayoría de edad para contraer matrimonio y la mayoría de edad sanitaria se sitúa en los 16 años, con la que cualquier mujer de esta edad puede decidir casarse o decidir sobre tratamientos que afecten a su cuerpo sin tener que recibir autorización paterna, con esta contrarreforma llegaríamos al absurdo de que una mujer de 16 años puede trabajar, con lo que gana, decidir aumentarse el pecho y casarse, pero sin embargo no puede decidir libremente sobre su maternidad, pudiendo en este caso los padres obligarla a ser madre en contra de su voluntad, e ir a la cárcel si decide abortar clandestinamente.

 La modificación de esta norma sitúa a la mujer en una posición de mayor vulnerabilidad, viendo que en menos de tres meses de gobierno central del Partido Popular estamos asistiendo al desmantelamiento de todos los derechos de la mujer que creíamos consolidados. Con esta vuelta atrás, quedará meridianamente claro que el aborto seguirá siendo un delito aunque en determinados supuestos esté despenalizado. Izquierda Unida ya enmendó la reformaque impulsó el PSOE en el Congreso de los Diputados sobre la ley del aborto precisamente porque seguía tipificada en el Código Penal y los plazos eran “insuficientes”.
 
El 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, es la fecha propicia, para que más allá de los actos institucionales vacíos de contenido, las instituciones muestren verdaderamente su voluntad de poner las bases reales, para que la igualdad de las mujeres sea un hecho y no una mera aspiración con una serie de medidas destinadas a una transformación real de nuestra sociedad, donde las mujeres sean ciudadanas en plenitud de derechos

Por eso en este 8 de marzo IU llama a la movilización y a la lucha constante no sólo para que no se eliminen ni uno de nuestros derechos, sino además para que haya un aumento presupuestario real e importante en políticas específicas de igualdad.

Exigimos:

- Que se incorporen medidas efectivas para la integración de las mujeres en el mercado de trabajo, en condiciones de igualdad, tanto salariales como profesionales.

- Que se articulen medidas que consoliden el reparto familiar y social del cuidado de la infancia y las personas dependientes universalizando los servicios públicos.

- Que se reconozca la contribución económica de las mujeres en los trabajos no reconocidos como productivos (crianza, cuidado, tareas domésticas, etc).

- La asignación del 5% del total del Presupuesto a políticas “mujer” específicas y transversales.

- El derecho a la Interrupción Voluntario del Embarazo, de forma libre y a cargo de la sanidad pública.